Ya está aquí la navidad, aunque realmente, desde finales de noviembre comenzaron los centros comerciales a recordárnoslo. Evidentemente, las navidades dejaron de ser unas fiestas religiosas desde que se inventó el corte inglés (que aún no sé en que consiste) y ahora compiten con el resto de fiestas populares, ya que son las más rentables para las únicas personas a las que realmente les visitan cada año Papa Noé, el cagatiol y los tres reyes magos: los accionistas de todas las empresas que tiene algo que vender en estas fechas.
Los religiosos cristianos (si es que aún existen de esos) dicen que lo que se celebra estos días no tiene nada que ver con el consumismo, que son unas fiestas de recogimiento y de hacer resumen de todo lo bueno y lo malo que nos ha pasado en este año. También son fechas de esperanza, pues se celebra el nacimiento del Mesías que trajo un mensaje de paz y amor entre los hombres. Todo esto está muy bien, pero si sopesamos los hechos friamente, resulta que el consumismo actual es casi culpa de los cristianos: ¿No fueron los reyes magos los que, viajando miles de kilómetros, descubren un niño pobre, durmiendo en un pajar, pues no tenían siquiera una casa digna donde acojerse, y en lugar de darle un alojamiento le regalaron cosas inútiles (salvo el oro, que estoy seguro que era excaso y para que pagase una casa que previamente había sido hipotecada por ellos mismos) en lugar de aliviar su mala situación?¿No se crea con esto una falsa idea de que los problemas terrenales no son importantes y que lo mejor es distraer a los que los sufren con chorraditas? Yo veo en éstos reyes a los antepasados de los políticos españoles: "
Todo va bien, la economía, la justicia, la sociedad; y para que no pienses en ello, te vamos a regalar unas ayuditas que no sirven para nada". ¡Qué importantes son los votantes en las fechas próximas a las elecciones y que bonitos son los niños pobres que pasan hambre en Navidad! Pero después viene el resto del año y nadie se acuerda de ellos.
La navidad también nos hace creer que nosotros somos los culpables de las injusticias del mundo. Todas las ONG's nos bombardean estas fechas con ellas, para que nosotros seamos los que nos rasquemos el bolsillo en un intento de aliviar todos esos males. Y está bien hacerlo, pero esas campañas tan productivas para estas asociaciones en estas fechas ¿por qué no las hacen también durante las campañas electorales? Así podrían influir en los electores para que voten a los políticos que estén a favor de potenciar esas ayudas en lugar de potenciar a las empresas inmobiliarias, o a los terroristas asesinos. Pero eso significaría implicarse realmente en el problema, tomar parte por unos determinados principios políticos y arriesgarse a perder el apoyo de los demás, aún a pesar de que, en caso de ganar, los beneficios para la humanidad serían mucho mayores. No es lo mismo dar unos euros cada ciudadano de buena voluntad a que los gobiernos apoyen estas causas, por otro lado, las más justas que se puedan idear.
Pero el que pide, tiene que estar a buenas con todos, por si acaso, y es más cómodo y sencillo machacar la conciencia del ciudadano que la del político. El político igual es que no tiene conciencia. Porque no entiendo como para salvar la vida de miles de personas que están padeciendo hambre, guerras, catástrofes, etc. han aparecido en estas últimas décadas las ONG's. ¿ La labor de mejorar la sociedad no la han venido desempeñando desde hace siglos los políticos? ¿Es que acaso ya no cumplen con su trabajo y tiene que suplirles los que realmente sienten la necesidad de ayudar? ¿La política real del siglo XXI es la del voluntariado?
Lo que digo: que mucha navidad y mucha tontería, pero los reyes magos siguen siendo reyes y siguen haciendo magia para proteger su reino y para que pensemos que la culpa de los males de este mundo es nuestra y no de ellos, que son los que mandan. En estas fechas, lo más divertido es ver cómo los que durante todo el año son odiosos, estos días se esfuerzan por parecer seres humanos.
Feliz meditación y próspero cotillón.